SEGUIDORES EN GOOGLE +

SEGUIDORES

SIERRA DE LAS VILLAS (JAÉN): PEDRO MIGUEL (BLANQUILLO) Y MORRA DE LOS CEREZOS DESDE LA TRAVIESA

.


PEDRO MIGUEL (BLANQUILLO) MONTAÑA "VILLANA" EN ESTADO PURO






Hace años me subieron a este "cerraco" que casi toca el cielo. Poco recuerdo del evento salvo lo que padecí en el empeño. Me viene a la cabeza el impulso irrefrenable y continuado de darme la vuelta tras pasar el complicado portillo y divisar aún el "pecho" que me quedaba para coronar. Eran otros tiempos. Por entonces no pensaba que volvería por aquí ni en helicóptero. Entre la altura y el jadeo, el poco oxígeno que fluía por mi cabeza poco pudo hacer por retener en la memoria el recuerdo, bastante que me permitía mantenerme derecho.





Tiempo después descubrí la portada del excelente libro Rutas de excursionismo por la Sierras de CAZORLA, Segura y las Villas y reconocí el peñón. Me maldije por la poca perspectiva de aquél momento y creo que como todos los que lo han visto, desee repetir e inmortalizar el momento encima del "ñusco" oceánico, de esa caprichosa ola pétrea. En varias ocasiones lo he rozado pero siempre algo se cruzaba, como si el subconsciente evitara el regreso.




Fotografía cortesía de Paco Úbeda


Cuando Quico en nombre del CS El Camino me invitó a acompañarlos vi el cielo abierto, era el momento. Y eso que las previsiones no eran las mejores, ya lo barruntaba mi amigo, el señor del pelo blanco, que lo tiene así no por edad, sino por por sabiduría montañera, por experiencia y acumulo de vicisitudes

El corazón podía más que la cabeza y que la sensatez. ¡Ya veríamos por el camino!!!!!! Y en esas que las vimos, y las sufrimos. Un portillo con paso muy arriesgado por la nieve helada,






el esfuerzo para coronar el Pedro Miguel, y la guinda, una criminal subida medio saltando como las cabras, medio trepando, por un torcal laberíntico con pozas de nieve, por la cara NE de la morra de los Cerezos, por donde la Blanquilla Baja se desparrama al canalón de los Pingos.





En definitiva y como diría el amigo Abelardo, una ruta muy  m-o-n-t-a-ñ-e-r-a, disfrutada por la compañía, por el esfuerzo, y por,¡¡¡¡¡bufff!!!!!, esa amplísima panorámica para el deleite de las emociones.








LA RUTA

Partimos no muy temprano de la Traviesa, lugar junto a la carretera transversal de la sierra de las Villas donde cuentan que se llama así porque hubo un importante cruce de caminos en su momento. Ahora han arreglado el cortijo que allí había desde hace mucho y lo han convertido en restaurante que abre con el buen tiempo.

Elegimos este lugar de partida como el más conveniente, ya que el regreso lo haríamos por el Raso de la Escalera, con el fin de realizar el tramo de asfalto al comienzo.




De la Traviesa alcanzamos la entrada a la cerrada de San Ginés



Pronto empezamos a confirmar los temores, la umbría tenía un espesor de nieve-hielo considerable











El Aguascebas de Gil Cobo bajaba pletórico, escandaloso, como deben correr los ríos



Al llegar al hermoso "prao" de los Espinares, donde la pista se bifurca, bien para Jabalcaballo a la derecha, bien para el Perenoso a la izquierda, tomamos esta segunda opción, comprobando que conforme avanzábamos por la pista el hielo se tornaba incómodo. Por la derecha, la lancha de la Carrasquilla nos separa del caballete de Pedro Miguel que posteriormente recorreremos. Por la izquierda otra gran lancha de toponimia confusa ya que el algunos mapas consultados, incluso antiguos, viene reflejada como lancha del Lobo y otras fuentes se refieren a ella como lancha y morra de los Espinares, incluso incluyéndola en la gran lancha de la Cigarra. Tendremos que anotarlo para dilucidarlo en su día con nuestro amigo Manuel que seguro nos saca de dudas.





Por fin, en el collado Perenoso, realizamos un descanso antes de acometer la parte más escabrosa. Ya subiendo por la pista pudimos divisar el intenso blanco que presentaba el portillo  de la cañada de Pedro Miguel. Desde este Perenoso que toma su nombre, según he leído, de las abundantes piedras de pedernal que allí pueden encontrarse y con las que los serranos se hacían buen apaño para encender como si un  chisque se tratara. Desde este Perenoso ya tenemos una panorámica de esa fragosa cuerda que continua al Pedro Miguel hacia el Torraso.



Por el otro lado, el  palpable collado del muerto con nuestro segundo destino en la distancia, la Morra de los Cerezos.






La caída de la morra hacia el Guadalquivir permite divisar la cuerda de la roña que muere en peña Corva







Y de frente ahí lo tenemos, desafiante, esperándonos






Abandonamos la pista y nos metemos sin sendero, buscando el rastro que otros han dejado en sus continuos ascensos hasta llegar al temido portillo que de esta guisa lo encontramos



Como pudimos, con ayuda de los más hábiles, con mucha paciencia y precaución superamos este tobogán deslizante que en un descuido podría llevarnos hasta el infinito, y más allá...



Con la satisfacción de la prueba superada, entramos en la preciosa cañada que encara al Pedro Miguel



Decidimos abandonar la cañada, ocupada por nieve-hielo al estar en la umbría y ascender más directamente. En la fotografía siguiente puede verse completa la lancha a la que me refería con anterioridad.



Como pudimos, cada uno a su ritmo, fuimos  ganando la cima











Es difícil contar todo lo que se otea desde aquí. El horizonte queda muy lejos, se mire por donde se mire. Lo mejor es sentarse y mirar y dejarse llevar por el silencio que la montaña otorga.







El descenso es espectacular, el Pedro Miguel  nos cede un auténtico caballete que desde esta Blanquilla Alta  cae serenamente hasta tierras de la Blanquilla Baja. En muchos tramos caminamos en la linde de los términos municipales de Villacarrillo al que pertenece nuestra cima y de Santiago-Pontones, latifundista de la gran Segura, señora soberana de estas montañas.



En la Blanquilla baja se divide el grupo. El mayoritario opta por descender por un jorro directamente a la pista de la lancha de los Espinares (como he preferido llamarla por el momento) para salir al inicio por la cerrada de San Ginés. El resto decidimos continuar con el plan previsto, atravesar esta hermosa llanura de la Blanquilla baja y arremeter con la morra de los Cerezos por su cara menos amigable.



A media subida, donde debemos deteneros frecuentemente para intuir el paso correcto, tenemos una deliciosa panorámica del camino recorrido con Pedro Miguel dominando lo adyacente.



Por fin vemos hueco y por allí nos colamos




Vuelvo a asomarme al increible balcón que esta morra nos ofrece



















Organizamos el regreso dividiendo el grupo que llevábamos. Unos lo harían rodeando la morra de la torca por la derecha y bajando por la escalera de la Traviesa y otros, entre los que me encontré, rodeando dicha morra por la izquierda para descender por la escalera del Raso. Unos y otros necesitábamos atravesar un paraje soberano de esta sierra: el collado del muerto.



Por la torca, tras cruzar el collado, a la altura de la sima, nos queda una bonita perspectiva de la morra que acabamos de abandonar



Salimos a la pista de Jabalcaballo, la cruzamos e iniciamos el descenso de la escalera del Raso que la encontramos complicada en su inicio por las placas de hielo



en una revuelta de la senda cambiamos el panorama, el cortijo de Pablo o nuevo cortijo del raso abajo



Una vez completamos el descenso a las llanuras del Raso, tenía pendiente buscar una antigua senda que desde aquí iba y venía a la Traviesa y que pasaba por delante del antiguo y hoy ruina cortijo del Raso



Y ¡demonios! que la encontramos y la recorrimos hasta dejarnos de nuevo en el lugar de inicio donde nos encontramos con el resto del grupo.











EL VÍDEO







DATOS TÉCNICOS



Denominación
PEDRO MIGUEL, TECHO DE LAS VILLAS, MONTAÑA EN ESTADO PURO
Fecha
16/02/2013
Itinerario
Traviesa- cerrada de Gil Cobo - collado Perenoso - Pedro Miguel (Blanquillo) - Blanquilla Baja - Morra de los Cerezos - Escalera del Raso - Raso de la Escalera - Traviesa
Acceso
Desde Mogón, tomamos la carretera transversal de la Sierra de las Villas. Igualmente podemos acceder desde el puente de los Agustines cerca del Charco del Aceite. Los vehículos los podemos dejar a 1 kilómetro del área recreativa de Gil Cobo en dirección a Mogón, en el lugar conocido como la Traviesa.
Inicio
La Traviesa
Fin
La Traviesa
Tipo de trayecto
Circular
Tipo de firme
Pista, Sendero y sin él
Estación
Primavera/Otoño/Invierno 
Distancia
14,79 kmts
Dificultad
Dificil
Tiempo estimado
 7 horas 30 minutos  
Cota mínima
1.252 mts
Cota máxima
1.834 mts
Desnivel acumulado
Subiendo: 913 mts.    Bajando: 913 mts.
Perfil

Foro
Mapa


Track
Movil
Cobertura Movistar en algunos puntos de la cuerda que desciende de Pedro Miguel a la Blanquilla Baja. 
Mapa



Referencias
El gran libro de la Sierra de las Villas. JGM. Experiencia propia. Ruta preparada y compartida con el CS El Camino de Beas de Segura.




.