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SIERRA MÁGINA (JAÉN): DEHESA DE MATA BEJID


MATA BEJID. CARA AMABLE DE SIERRA MÁGINA SUR


Mágina, imponente, angosta, abrupta, la más montañera de nuestras sierras, techo de la tierra del “ronquío”, referente de poetas andaluces, escaparate de nuestras sedes renacentistas, macizo referente de media provincia, silueta inconfundible desde la lejanía.





Mágina, montañera, sus peladas laderas caen desde la sucesión de dosmiles, los pedregales que en ellas se originan indican al caminante que esta es senda ardua, poco apta para solo disfrutar con el camino, con el avance entre la nada, a no ser por el disfrute de contemplar la lejanía desde la cumbre ganada, que no es poco.





Sin embargo, toda cruz tiene su cara. Los numerosos asentamientos existentes al abrigo de estas semialpinas prominencias, revelan que hubo quién buscó y encontró hueco y sustento a resguardo de estos gigantes de piedra, aún más en la tierra cruzada por el grato valle del río Grande. 

Toda sucesión de cumbres tiene sus valles, donde remansan las abruptas laderas, donde la vegetación encuentra condiciones generosas para desarrollarse y donde los pobladores hallan lugares de supervivencia.





Esta es la cara, para mi entendimiento, del lugar que el buen amigo JJ Frias nos propuso escudriñar, claro está a los ignorantes de la zona, porque él ya conoce cada recodo del paraje.




Por ello, creo justo que sea él quién defina nítida y magníficamente lo que nos vamos a “merendar”, una cara amable de Mágina. Los imponentes dosmiles que nos rodean, los cerriles barrancos que los separan, no pueden ensombrecer una dulce jornada por la dehesa de Mata Bejid, tierra de pastores, de carboneros, que han hecho que ese palabro que hoy tantos usan sin conocer realmente su alcance, sostenibilidad, encuentre en el paraje la demostración tácita de su significado.    


“.../ esta preciosa y sugestiva finca, cargada de historia, 
nos presenta una de las caras más amables de toda Sierra Mágina. 
Con un hermoso monte adehesado, encinas de imponente porte, 
formidables quejigos y áceres colosales. Acaricia, además, 
las más altas cumbres provinciales y posee, 
tanto sofocantes solanas y escurridizas pedrizas, 
como frondosas umbrías y amables laderas. 
Cuenta además, con numerosos y abundantes cursos de agua 
y una abundante riqueza micológica y faunística, 
con presencia de las rapaces más sobresalientes de la península, 
junto a pozos de nieve, sendas, cortijos y caminos antiguos, 
además de numerosas fuentes; dotándola, en su conjunto, 
de una belleza insólita.”


(Extraído del comentario de la ruta de JJ. Frías sobre el cuarto del Almadén en el foro turismoencazorla.com)




LA RUTA



La llamada de JJ me soliviantó, no puedo ocultarlo. Asistir desde la distancia a sus  andanzas por la orografía indómita de Mágina me inducían al sarpullido.  Sin embargo quería, necesitaba conocer el lado amable y humanizado de estas montañas, donde cortijos, pasos, fuentes e historias hablaban no de retos montañeros sino de la cotidianeidad de los seres humanos.





Allí está, la dehesa de Mata Bejid, lugar cargado de historia e historias, de portentosa vegetación, de riqueza acuífera, de covachos y bocas al centro de la tierra que abogan por el entramado kárstico de la superficie y de las entrañas. Impresionantes quejigos y encinas, rastras, arces, buenos cortijos que fueron centros ganaderos y hasta un castillo, el castillejo que centra todo el dominio, justo en el paso hacia la otra cara amable del norte, el valle de Torres.





Quedamos en el Centro de visitantes de Mata Bejid, en el paraje  del peralejo, un rincón especial en otoño, allí donde se abrazan los arroyos del Peralejo y el de la piedra del Águila. Junto a algunos habituales, la suerte de coincidir y conocer a otros que hicieron más agradable si cabe la ruta.





Tras los saludos y preparativos de rigor partimos en dirección al cortijo del Peralejo donde JJ ya estuvo departiendo con el pastor que temprano estaba ya en lo suyo.




Por la ladera que continua, paralelos a la carretera que comunica Huelma y Cambil buscamos la cueva de la solana, un covacho redondico, bien recogido, donde un artista anónimo ha plasmado algunas de las más representativas figuras del arte prehistórico, donde mayoritariamente coincidimos se debería buscar mejor accesibilidad y habilitación para el gran público, especialmente el infantil, por su proximidad al Centro de visitantes y por la curiosidad que supone contar en una cueva con tal diversidad de representaciones.







La boca se encuentra amesetada  con un refuerzo lateral que parte definiendo un camino en la dirección que llevamos, siguiendo su rastro nos damos de boca con un lugar entrañable, una construcción que increíblemente ha pasado al abandono más absoluto, el tranco de majá carnero, una exquisita de obra de mampostería para salvar un escalón del terreno con una accesibilidad impoluta y que lleva (o trae, como es el caso) a la cueva que acabamos de visitar.








Tras recorrerlo y comentarlo continuamos por la maja de la umbría, dando con la llamada vereda alta que nos va introduciendo en la dehesa, desde donde comenzamos a divisar algunos de nuestros destinos próximos en el cuarto del Almadén











poco a poco la vereda nos acerca buscando el Castillejo, pero antes, como por sorpresa, nos topamos con la cueva tocinos, una gruta-sima convenientemente explorada por espeleólogos con un impresionante atrio de donde no pasamos.











Salimos de lo hondo y ya en la superficie atisbamos por debajo el Castillejo. Unos disparos nos hacen pensar lo peor, afortunadamente nos cruzamos con el pastor que por aquí busca hoy lo mejor para sus corderos y nos tranquiliza, aunque a la vez nos solivianta con una exclamación al uso cuando JJ le relata el proyecto de recorrido, lo que levanta más de una carcajada nerviosilla... Descendemos algunas curvas de nivel hasta situarnos frente a Mata Bejid, el castillo que fue probablemente origen y centro de la hacienda que más tarde se configuró.





Alcanzamos por los prados las porquerizas, una nave ganadera a la que bordeamos para cruzar el arroyo de los prados y ascender por la boca del espinar hasta ganar la altura suficiente como para conseguir acceder al camino del valle del infierno (¡buff!).











De reojo ya se deja ver escalofriante la Peña de Jaén (2.147).  El paraje, muy rico en vegetación , junto a las numerosas veredas que marcan las ovejas en sus múltiples recorridos, hacen que perdamos un poco el rumbo y nos metamos en un canuto pedregoso que durante cien metros nos pone en jaque.





ganado el buen camino, realiza un giro a la derecha dándonos amplias vistas a las estribaciones de sierra Sur y al barranco que buscamos, el del infierno, estremecedor “embudo” que da acceso al cerro Almadén (2.036) en una pendiente que, según relatan, hace honor a su nombre (por algo se lo pondrían).





Nosotros nos quedamos en el cortijo de la boca del cañaón desde donde se contemplan y casi  pueden tocarse con las manos las delatoras antenas de este coloso.





El cortijo, amplio para lo que se diseñó, para los animales, con un patio central inmenso, rodeado de las cuadras a las que se accedía por una coquetos arcos, pero insignificante para quién tenía que cuidar de aquello, apenas un par de habitaciones de 10 m2 y, al fondo, la cuadra del caballo del guarda que necesariamente tenía que pasar para entrar y salir por sus aposentos, como si buscaran que nadie pudiera llevárselo por la puerta trasera.








Abandonamos el gran corralón para visitar de regreso la casa del guarda, un magnífico mirador natural desde donde divisamos la otra cara de nuestro recorrido.








Volvemos al camino del valle del infierno que nos trajo y, dejando atrás la pedrera por la que subimos, nos introduce en un bosque encantado de quejigos y encinas principalmente que nos deja pasmados.








Atravesado este llegamos a otra construcción ganadera de igual planta que la visitada anteriormente, el cortijo de las Hoyas.





De allí continuamos por este magnífico bosque hasta cruzar de nuevo el arroyo de los prados y ganando la pista que sube al puerto de la Mata.





En una curva de la pista, le puede el carácter a nuestro guía y debe detenerse para arreglar la teja de la fuentecilla que por allí mana, resuelto con excelente peritaje, el chorro queda funcional y entonces continuamos el periplo.







Un poco más arriba, dejamos la pista y buscamos los restos del cortijo y el manantial de Los Prados donde se repite la operación dirigida en este caso por el amigo Cabañas que con similar pericia pero con diferente estrategia y elemento, un tubillo, remata la faena cum laude .




Repuestos de necesario fluido continuamos en ascenso, con el otoño más que evidente y con la peña de Jaén sobrevolando nuestro horizonte más elevado




damos rápidamente con la conocida como fuente de la Puta (según nos cuentan por la exclamación vertida por la esposa de uno de los titulares de la finca, el celebre matador de toros “Bombita”, al probar su fresco caño). Buen lugar para almorzar y hacer alguna foto del grupo ahora que anda sosegado.








Repuestos, completamos el ascenso que nos queda hasta la escaleruela que nos permite bajo la atenta mirada siempre de la peña acceder a las dolinas que guarda el Cerdón tras de sí, esta cañada del contadero es preciosa.














termina allí donde el topónimo le prestó el nombre, el contaero, una simple estrechez entre dos piedras que servía para que cada año los pastores contaran su rebaño, haciendo cuentas de las altas y bajas de una manera más objetiva, una hoja de cálculo poco virtual, netamente tangible








Rodeamos el cerdón y descendemos a la pista del cortijo de llano vaquero donde ejerció el guarda Juan, apodado”capullo” por los guardados de cometer imprudencias y fechorías y que, probablemente de manera impropia, bautizaron a este hombre que tuvo la ocurrencia de dejar escrito su estremecedor currículo dentro de una botella de vino, del corriente,  al que recientemente JJ le cambió el corcho para mejorar la impermeabiliadad de este impresionante testimonio gráfico.





Abandonamos el lugar donde el viento azota fuerte, empujado por la corriente ascendente del barranco y poco a poco nos vamos introduciendo en la cañá de los cornicabrales.








A mitad de la misma, allí donde dejamos de ver en la distancia una bonita estampa del Almadén se suscita la disyuntiva de continuar por la izquierda, por la senda de los hoyos de los nevazos u optar por la derecha  por otra senda de dudoso final. Una callada por respuesta hace optar a nuestro guía por lo “natural” (!a quién se le ocurre dejarle la opción tan fácil¡) y claro el remate era el temido y previsible, la senda acaba súbitamente y no queda más que continuar por una veredilla, que fue senda en su día, ahora reguero para los animales que nos lleva INEXORABLEMENTE  a un canutillo inefable por el que bajamos como pudimos. Afortunadamente teníamos esa zona blanda donde la espalda termina para ayudar a guardar el equilibrio y llegamos todos abajo con la compostura impecable. Otra para echarle cuentas al amigo JJ, pero que siendo justo nos la ganamos todos con la callada por respuesta.








Afortunadamente, al final del “canutillo” ya estaba el tranco de la maja del carnero esperándonos para hacernos regresar en un periquete al lugar de partida.














Ruta muy agradable, amena y entretenida con multitud de historias fruto de los años de asentamiento, no obstante recupero y antepongo mi habitual lema: LO MEJOR DE LA RUTA... ¡LA COMPAÑÍA!






Nota: Retoque fotográfico con Aviary

EL VÍDEO





DATOS TÉCNICOS


Denominación
DEHESA DE MATA BEJID
Fecha
09/11/13
Itinerario
Centro de Visitantes de Mata bejid - cortijo de El Peralejo - cueva de la solana - tranco maja del carnero - cueva tocinos - castillete de Mata bejid - porquerizas - arroyo de los prados - boca del espinarejo - boca del cañaón - cortijo del guarda - camino del valle del infierno - cortijo de las hoyas - cortijo y fuente de prados - fuente de la puta - escaleruela - Cerdón - cañá del contaero - contaero - cortijo del llano vaquero - caña de los cornicabrales - boliche - centro del visitante
Acceso
Carretera de Huelma a Cambil o viceversa. Aproximadamente a la mitad se encuentra el centro de visitantes a pie de asfalto.
Inicio
Centro de visitantes de Mata bejid, paraje del peralejo.
Fin
Centro de visitantes de Mata bejid, paraje del peralejo.
Tipo de trayecto
Circular 
Tipo de firme
Carril - Senda y sin ella  
Estación
Primavera/Otoño/Invierno/
Distancia
17,44 kmts
Dificultad
Moderado
Tiempo estimado
9 horas   
Cota mínima
1.001 mts
Cota máxima
1.641 mts
Desnivel acumulado
Subiendo: 885 mts.    Bajando: 885 mts.
Perfil
Sugerencias
Agua en la fuente de los Prados y en la fuente de la puta. Es recomendable al llegar a la bifurcación existente en la cañada de los cornicabrales continuar por la pista de la izquierda que llevará directamente al centro de visitantes por el hoyo de los nevazos. Precaución en épocas de caza. No llevar perros, existe ganado pastando y ha habido ataques a los rebaños.  No abandonar basura. No encender fuego. Utilizar calzado específico de montaña. 
Mapa
Track
Movil
Cobertura Movistar en gran parte de la ruta.
Mapa
La ruta en el Foro
Referencias


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