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SIERRA DE LAS VILLAS (JAÉN): POR EL MACIZO DE NAVAZALTO (IV). SENDA DE LA CUESTA DE NAVAZALTO (tramo de olivar) - LAS ALBARIZAS

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UNA GRAN PUERTA DE ENTRADA A LA SIERRA (VILLASGATE)

Como he leído en algún lugar MOGÓN es el primer pueblo con entidad con el que se topa el río Grande en su recorrido, por eso algunos consideran este lugar como el fin del tramo serrano de nuestro Guadalquivir. Y tiene sentido pues a excepción de las aguas del Cañamares y Cerezuelo que las recibe algo más adelante aquí termina de henchirse de agua serrana. Los Aguascebas, el grande y el chico, se descuelgan abruptamente desde la sierra profunda para aportarle sus torrentes diamantinos antes de que, ya mansamente, se encamine hacia la campiña. MOGÓN nació al amparo del río, así lo muestra en su característica distribución urbana, pero también lo hizo al de la sierra como una de las grandes puertas de la misma.

Pero esta puerta es rotunda, abismal, de Mogón partía la antígua senda de Navazalto, en la fuente de la Nava del Vilano encontraba fin, más bien terminaba para seguir ramificándose por el valle de Guarondo y llegar a todo sitios. En apenas once kilómetros es necesario ganar mil metros de altura, parece demencial, así dicho, una senda que salve tanto desnivel en tan poco trayecto, pero cuando se recorre la cuesta de Navazalto comprendemos que no hacían falta demasiados conceptos teóricos para ejecutar una imponente vía de comunicación.





Pues bien, nos faltaba inspeccionar la zona baja, la del valle del Aguascebas, el tramo de olivar como lo llama Gómez Muñoz (GM). Necesitábamos conocer con precisión el tramo amable de esta vía fundamental de comunicación entre la vega y el corazón de la sierra. Encontramos y reconocimos en su día el tramo alto, el duro tramo que nos emboca en el Navazo Alto y nos disponemos a hacer lo propio con este, no por menos exento de dureza y desnivel.





Como era una tarde y andábamos cortos de luz, decidimos ahorrarnos seis kilómetros que nos vendrían bien para detenernos en la zona que necesitábamos. Por ello en lugar de partir de Mogón, lo hicimos desde donde acaba el asfalto, a la altura del cortijo de Rubiales, donde los Aguascebas Chico y Grande se abrazan; tras recorrer esos tres primeros kilómetros en coche desde el cruce del Molinillo en Mogón, hasta el puente donde el camino de desdobla, a la derecha para la Osera y a la izquierda para la Huerta del Cura pasando por los antiguos baños del Saladillo dejamos el coche junto al puente, en la puerta del cortijo de las Monjas.



LA RUTA





Desde el puente del cortijo de las Monjas avanzamos sobre el camino de la huerta del cura. De momento cruzamos la cortijada de Rubiales, buen emporio agrícola debe ser debiendo estar lleno de vida en su día. Continuamos por el buen carril con la vista puesta en los grandes picachos y farallones que se alzan por nuestra derecha.








El Aguascebas grande corre en sentido contrario al nuestro, sosegando sus impulsivos aíres montañeros. despreciamos un vado que se desprende a nuestra derecha





continuando hasta la altura del cortijo de la canastera, donde unos metros más adelante se encuentra el puente de la huerta del cura que cruzaremos abandonando el carril que nos ha traído para encarar decididamente el barranco de Navazalto





Tras el puente, un carril olivarero nos eleva por la primera loma, la que viene desparramandose desde el puntal de las cuevas, rozamos un cortijo que GM lo nombra como cortijo de "Ologio" ahora en rehabilitación y tras una curva a la izquierda nos encontramos con el arroyo de Navazalto, el que nace en el Navazo y labra el barranco. Entre olivos avanzamos por una larga e interminable recta con la vigilancia constante del gran peñón de Navazalto. Superamos la "pasá del granaillo" llegando al cortijo del barranco, ¡cuantos trasiegos y devenires habrá presenciado en silencio este viejo cortijo!!!








Por aquí la recta adquiere una pendiente que repercute en el aliento pero nos anima que cerca se visualiza el fin del olivar. Efectívamente, en menos de un kilómetro el carril hace un brusco giro impuesto por el paredón rocoso con el que se topa, a la izquierda en lo alto el cortijo de la Fernanda nos saluda pero no se le entra por aquí sino más arriba.








Está claro, es el lugar donde debemos abandonar el carril, unas rodadas a mitad de la curva nos invitan a introducirnos en lo que seguro es el inicio del tramo de monte de esta cuesta. Aquí mismo regresaremos más tarde.





Iniciamos este reconfortante sendero despues del cansino carril olivarero encontrando en el incio, la entrada al cortijo de la Fernanda. La senda se ajusta al recorrido del arroyo ascendiendo por donde este le deja, pronto, en un rellano encontramos un cambio de vegetación, nos introducimos y nos reconforta porque se trata de la fuente de abajo, una de las dos que existen en la cuesta y mientras la otra, la de arriba la encontramos seca, a esta le corre el agua; curiosamente no se encuentra catalogada.





Continuamos el ascenso por un tramo bastante deteriorado por las correnterías del arroyo. Súbitamente salimos a un carril y reconocemos el lugar, hasta aquí bajamos desde Navazalto buscando el trayecto de la vieja senda, por tanto nos sentimos satisfechos al haber realizado la conexión.










Nos debatimos entre regresar por donde vinimos o... como aún nos queda algo de luz "trastear" algo la zona y fue un acierto, desde el carril en que nos encontramos, en apenas quince minutos nos plantamos en el collado y cortijo de las Albarizas (en algunos mapas figura como de los Almagreros), lo vimos desde arriba, desde la cima del peñón, porque ahora estamos sobre la loma que cae desde este, y reconocimos el topónimo fácilmente por el tono que la tierra adquiere aquí.








Al otro lado del collado, barranco oscuro nos llevaría al abrupto paraje de la Osera, pero eso será otro día, ahora toca reorganizar el regreso porque el sol se encuentra bostezando.





Nos lanzamos en una semimarcha atletica por la pista de servicio del cortijo que al día siguiente no pasó desapercibida, la pista es la misma que nos subió por lo que al llegar al cortijo de la Fernanda el camino es común





Otra pieza del puzzle de Navazalto, lo que parecía ser una caseta de fogoneros con buenas vistas...








EL VÍDEO







DATOS TÉCNICOS


Denominación
SENDA DE LA CUESTA A NAVAZALTO (TRAMO DE OLIVAR)
Fecha
17/10/13
Itinerario
Puente del cortijo de las monjas - cortijo de los Rubiales - camino de la huerta del cura - puente del cortijo del cura - senda de Navazalto (tramo de olivar) - cortijo de la Fernanda - senda de navazalto (tramo de montaña) - cortijo de las Albarizas (Almagreros) - senda de Navazalto - regreso.
Acceso
Desde Mogón, tomamos la pista asfaltada que se dirige a la Osera. Donde acaba el asfalto, hay un puente que cruza el Aguascebas Chico, ese es el punto de partida.
Inicio
Puente junto al cortijo de las monjas
Fin
Puente junto al cortijo de las monjas
Tipo de trayecto
Lineal, solo circula el tramo de las Albarizas
Tipo de firme
Pista - Senda  
Estación
Primavera/Otoño/Invierno/
Distancia
14,64 kmts (ida y vuelta con el pequeño tramo circular)
Dificultad
Moderado
Tiempo estimado
4 horas   
Cota mínima
430 mts
Cota máxima
886 mts
Desnivel acumulado
Subiendo: 476 mts.    Bajando: 476 mts.
Perfil



Sugerencias
Abastecimiento de agua en la fuente de abajo, junto a la senda de Navazalto donde comienza el tramo de montaña. No encender fuego. No arrojar basura. Usar zapatos de montaña
Mapa
Track
Movil
Cobertura Movistar en parte de la ruta.
Mapa


Referencias


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